Todo empieza con una sonrisa. Si la mirada localiza y percibe posibilidades amatorias, es la sonrisa la que las confirma. Los amantes se convierten en amantes al sonreírse, cuando el humor ha establecido una estrecha vinculación entre ellos. No nos lo cuentan las crónicas, pero con seguridad que Julieta Capuleto y Romeo Montesco se sonrieron, […]