Convertirse en madre o padre puede presentar desafíos inesperados. Los problemas de fertilidad afectan a muchos hombres y muchas mujeres en todo el mundo, impidiéndoles concebir un bebé de manera natural. Todos los días recibo llamadas y mensajes que me dicen:
“Haya, hace meses buscamos un hijo y no puedo embarazarme, ¿cómo puedo saber si soy fértil?”
“Haya, todos los estudios nos han salido bien pero no logramos llevar un embarazo a término”.
Y, ¿sabes qué les digo? Te entiendo, yo estuve ahí. Yo también sufrí de infertilidad, pero ánimo: 7 de cada 10 casos de infertilidad tienen solución. Y en la mayoría de los casos, logramos el embarazo.
En este artículo, te invito a explorar la importancia de comprender la infertilidad como un desequilibrio en el cuerpo. Y es que, aunque existen soluciones médicas para ayudar a superar estos problemas, es fundamental adoptar un enfoque integral que aborde las causas subyacentes.
La posibilidad de concebir de manera natural no es una cuestión de edad, y tampoco se termina con un diagnóstico. La fertilidad es cuestión de salud: salud física, salud emocional, salud espiritual. Si tu cuerpo está en equilibrio, estarás preparado para afrontar y superar los desafíos que se presenten a lo largo de todas las etapas de la vida.
Reconociendo la infertilidad como un desequilibrio en el cuerpo
La infertilidad es más que un simple obstáculo en el camino hacia la maternidad, y sus causas pueden ser múltiples, alguna de ellas y las más comunes:
- ovarios poliquísticos,
- endometriosis,
- trastornos hormonales,
- baja calidad ovárica,
- baja calidad de esperma,
- abortos recurrentes,
- pólipos.
Pero muchas, muchísimas veces, no se evidencia ningún motivo físico en los análisis. Todo parece estar bien, y sin embargo no puedes embarazarte. La dificultad para concebir, es un indicador de que algo no está en armonía en el cuerpo, evitando que ocurra lo que debería ser un proceso natural.
Quienes abrazamos un enfoque holístico, sabemos que nuestro organismo es un todo interconectado formado por nuestro cuerpo, nuestra mente, y nuestra alma. Y que el estado de nuestra salud depende del balance (o desbalance) de estas.
A menudo, la infertilidad surge después de años de desgaste y síntomas previos, que pasan desapercibidos hasta que se hace evidente que era nuestro cuerpo hablándonos. Síntomas como ciclos menstruales irregulares, dolorosos, quistes en los ovarios, resistencia a la insulina, tumores y pólipos, entre otros. Para la medicina tradicional china, estos síntomas son considerados estancamientos de sangre, otras veces, crecimientos de tejidos estancados ( a los la medicina tradicional llama quistes, miomas, pólipo, tumores) indicadores de que nuestro organismo presenta un desequilibrio que obstaculiza la fertilidad a largo plazo.
Imagina que tienes un carro al que le das un uso regular, no haces grandes recorridos pero sí que lo utilizas todos los días. Cada 3.000 o 5.000 kilómetros, o cada algunos meses, le haces su mantenimiento y te ocupas de que funcione perfectamente.
¿Y qué pasa con nuestro cuerpo? Lo usamos muchísimo más que a nuestro carro, y sin embargo, la mayoría, no le damos el mantenimiento ni los cuidados que necesita para que funcione optimamente.
Lamentablemente, no somos conscientes de la importancia que tiene conocer nuestro cuerpo, escuchar sus señales y aprender cuándo es momento de poner un stop y darnos lo que necesitamos.
Y si no lo hacemos, es el mismo cuerpo el que nos obliga a parar. Y lo hace en forma de trastornos hormonales, emocionales, en forma de quistes, en forma de cáncer, y muchas veces en forma de infertilidad.
Entonces lo que hoy se presenta como un síntoma o un problema puntual, en la mayoría de los pacientes que trato, viene de años de señales, de un origen diferente que no está siendo considerado. Y es por eso que nos enfocamos en hallar el problema de raíz.
Tratando el problema de raíz para alcanzar la fertilidad natural
A menudo, cuando buscamos respuestas en la medicina tradicional, los profesionales tienden a tratar los síntomas en lugar del problema de origen. El médico tradicional estudia el estado de nuestros órganos o sistemas de manera aislada, sin considerar otras áreas, sin profundizar en la conexión que existe entre ellas y, en general, sin conocer que existe un problema de raíz que origina estos síntomas.
De este modo, rápidamente los pacientes recurren a tratamientos de fertilidad (como la fecundación in vitro o la fertilización asistida), que presentan costos altísimos y que, si no se busca resolver la causa raíz de la infertilidad, es posible que no sean exitosos. Y lo sé porque a mi me ocurrió.
El enfoque sistémico que ofrece la medicina holística reconoce la interrelación de todos los sistemas del cuerpo. Es vital comprender que los problemas de fertilidad no siempre tienen su origen en los órganos directamente relacionados con la reproducción, y que hay causas subyacentes que pueden estar afectando nuestra fertilidad. Identificar y tratar la causa raíz es esencial para lograr una buena salud en general.
No es casual que, muchos ginecólogos y especialistas en fertilidad, recomienden a las parejas que se encuentran en tratamientos tradicionales, complementar con métodos de la medicina tradicional china, porque aumentan exponencialmente la tasa de éxito.
Por eso, después de muchos años de trabajo e investigación he desarrollado el método F.E.R.T.I.L. Un método de fertilidad natural, un tratamiento sin hormonas y probado científicamente, para ayudar a todas las mujeres que están preparadas para ser madres a lograr un embarazo saludable.
El equilibrio físico y emocional: clave para la fertilidad
Los años de formación, la experiencia, la cantidad de pacientes que han recibido a sus bebés cuando todo indicaba que sería imposible, y sobre todo, haberlo experimentado en carne propia, me permite decirte: antes de someterte a cualquier proceso, intenta con los tratamientos de fertilidad natural, sin hormonas ni efectos secundarios. Son alternativas integrales, personalizadas, efectivas y, además, más económicas que han probado su éxito.
o Si ya decidiste realizarte un tratamiento In-Vitro o de Inseminación artificial, también puedes acompañarlo del Método Fertil, ya que el éxito no solo es plantar la semilla, sino hacerlo en tierra fértil, para eso, y que se lleve a cabo un embarazo a término y éxitos es la clave, para trabajar el estado del cuerpo, perfecto estado del útero, circulación sanguínea necesaria, temperatura correcta y otros factores que lograran que no sólo puedas lograr el embarazo sino que llegue de a término.
Y si tienes dudas, te invito a que conozcas el Método FERTIL, con el que cientos de mujeres se convirtieron en madres de forma completamente natural. Muchas de ellas madres después de los 35 o 40 años, con diagnósticos desalentadores, y que hoy tienen hermosos niños y niñas en sus brazos.
Confía en la capacidad de tu cuerpo para concebir. Nuestro enfoque holístico no sólo se centra en el equilibrio físico, sino también en el emocional. El cuerpo y la mente están intrínsecamente conectados, y ambos, junto con el aspecto espiritual, deben abordarse para lograr el bienestar integral que potenciará tu fertilidad. En su desequilibrio subyace la causa de la infertilidad.
Al encontrar el equilibrio entre la salud física y la gestión emocional, se logra un flujo natural y armonioso en el cuerpo. A medida que restablecemos la salud y el equilibrio, los síntomas desaparecen, promoviendo una calidad óptima de células y preparando el terreno para la fertilidad.
Más allá de la maternidad: un enfoque transformacional para la vida
Todo lo que te he contado hasta ahora se ha enfocado en lograr la concepción y el embarazo, pero va mucho más allá de eso.
Prepararse para la maternidad implica autogestionarse a nivel de salud física,emocional y espiritual, y establecer un equilibrio que será valioso en todas las etapas de la vida.
Una alimentación saludable, rutinas de descanso adecuado, practicar ejercicio, meditar, dejar el tabaco y el alcohol, ser agradecidos, rodearse de personas que te valoren y te transmiten su buena energía.
Todos estos son todos aspectos fundamentales para llevar adelante una vida plena y saludable.
La crianza es solo uno de los desafíos que la vida nos presenta. Te propongo verte de este modo, como un todo en perfecto balance, y verás cómo adquieres herramientas para sostener ese equilibrio y enfrentar cualquier prueba que la vida te ponga por delante.
Escrito por: Jaya Gabay
@hayawellness
