SALUD CUÁNTICA

admin/ junio 12, 2021/ Mensajes positivos/ 1 comentarios

¿QUÉ ES LA FÍSICA CUÁNTICA?

La Física (o Mecánica) «Cuántica» es la ciencia de lo muy pequeño: el átomo y sus partículas elementales, es decir, es la ciencia del mundo atómico y subatómico, que como veremos, presenta unos comportamientos «desquiciantes» desde el punto de vista tradicional. Hasta la llegada de la cuántica el mundo había sido un todo perfectamente ordenado y predecible; un complicado mecanismo donde cada pieza se comportaba como se esperaba de ella, sin ambigüedades posibles.

¿Y LA SALUD?

En este complejo cuerpo-mente-espíritu, las medicinas energéticas actúan contra la enfermedad restaurando el correcto flujo energético y eliminando los desequilibrios en cualquiera de los cuerpos sutiles mediante energías puras. Y lo hacen aprovechando la capacidad de cada una de nuestras moléculas y células para vibrar en una banda electromagnética determinada que les permite intercambiar energía con el exterior; igual que hacen el resto de los átomos y partículas subatómicas del universo.

LA ENERGÍA DEL MUNDO ETÉREO

Volvamos un poco más al universo científico de este nuevo conocimiento «mágico». De la ecuación de Einstein se predice algo aún más extraordinario si cabe: la existencia de un nuevo tipo de energía: la «magnetoeléctrica», a la que vibrarían nuestros pensamientos y emociones. ¿Y cómo surge una energía tan «espiritual» de una ecuación tan representativa de la Física «pura y dura»?

PROGRAMANDO LA MENTE

No es una novedad que el cerebro es capaz de reaccionar de la misma forma ante un objeto real que ante uno imaginario, siempre que ambos estén relacionados con una emoción. De hecho, las técnicas de control mental consisten en «programar» la mente para que ésta haga realidad nuestros más profundos deseos y, dado que el cerebro responde más eficientemente a las órdenes dadas desde un estado de ondas determinado (las Alfa), la programación se hace llevando la mente a ese estado por medio de una relajación profunda.

En el estado de vigilia, o sea, cuando estamos despiertos y alertas a lo que sucede en nuestro entorno, las neuronas del cerebro tienen de 25 a 15 pulsaciones por segundo; en este estado el cerebro emite ondas Beta.

Una de las razones por las que podemos influir tan directamente sobre nuestro entorno estriba en el hecho de que todo está conectado en el universo. Lo demostró el físico Alain Aspect en un experimento realizado en la Universidad de París en 1982. Aspectcreó un par de fotones gemelos excitando un átomo de calcio y demostró que, alterando su «spin» (el movimiento que hace una partícula sobre sí misma, como el movimiento de rotación de la Tierra) también se alteraba el de su gemelo, por muy alejado que éste estuviera.

MENSAJES DEL AGUA

Del mismo modo que una vez hemos «lanzado» un pensamiento al exterior, éste puede tener consecuencias inimaginables sobre las personas y las cosas de nuestro entorno (de ahí la importancia de pensar y programar siempre en positivo), nuestros pensamientos y sus emociones asociadas también provocan ciertas reacciones en nuestro interior.

Como ya vimos en el apartado sobre los cuerpos sutiles, éstos se encuentran tan vinculados que un gran estrés o una pena terrible van bajando «niveles» hasta materializarse en el último de ellos, el cuerpo físico, en forma de enfermedad.

Lo que resulta espectacular es cómo la fuerza de los pensamientos ha logrado, nada menos, que ser fotografiada… Se lo debemos al doctor Masaru Emoto, autor del libro «Mensajes del agua».

Todo empezó hace quince años, cuando Emoto estaba interesado por las propiedades sanadoras del agua y entró en contacto con un investigador que estudiaba las vibraciones más sutiles de las moléculas mediante resonancia magnética. Emoto se preguntó si sería posible reflejar las propiedades curativas del agua y lo consiguió fotografiando los cristales hexagonales que formaba el agua al helarse. Descubrió que las muestras de agua de las grandes ciudades tenían una cristalización muy simple, mientras que el agua de manantial mostraba cristales de una perfección deslumbrante.

Pero lo más sorprendente llegó cuando sometió algunas muestras de agua contaminada a sesiones de música clásica, oraciones y pensamientos positivos, y las moléculas de agua se dispusieron en bellísimas formas geométricas; mientras que las que fueron sometidas a música desestructurada o a pensamientos negativos mostraron estructuras feas y desordenadas.

En la primera imagen, una muestra de agua del manantial Sanbu-Ichi Yusui; en la segunda, agua corriente de la ciudad de Kanazawa; y la tercera, una muestra de agua «sometida» a música heavy-metal.

Aunque algunos científicos insistan en la conveniencia de reproducir sus hallazgos a doble ciego, nos quedaremos con lo importante:

Si nuestros pensamientos tienen estos efectos sobre el agua «exterior», ¿qué harán sobre nosotros mismos, formados casi en un 70% por agua? Una vez más se hace patente la fusión entre cuerpo y mente.

Fuente: REVISTA INTEGRAL

NAMASTE

Compartir esta entrada

1 Comentario

  1. Es verdad, mi cuerpo a mejorado.

Dejar un Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*