Cómo establecer una comunicación asertiva y respetuosa

admin/ octubre 24, 2020/ Mensajes positivos/ 0 comentarios

La comunicación como proceso que implica el intercambio de información es para los seres humanos una acción que se da en la relación del lenguaje y la emoción. Es decir, todo quehacer humano se da en el lenguaje, y este quehacer se genera desde una emoción. De allí que el lenguaje produzca cambios continuos y constante en nosotros y en la forma en cómo nos relacionamos con los demás.

Cuando nos comunicamos, cada cual escucha desde sí mismo. En la comunicación no es el otro el que genera en mí una emoción– la rabia, la alegría- soy yo desde mi misma que en conversación con el otro reacciono, o no, de acuerdo con cómo escucho lo que escucho desde mi propia historia personal.

Si se quiere conocer la emoción del otro basta con mirar sus acciones. Si se quiere conocer la acción del otro conviene empatizar con su emoción.

La comunicación influye las emociones, el contexto en el que estamos, el canal que estemos utilizados, el estar y ser consciente de la retroalimentación.

 ¿Qué podemos hacer para ser más asertivas y comunicarnos de manera más amable, tanto con nosotras mismas, como con quienes nos rodean?

  • Desarrollar la empatía, esa capacidad que tenemos los seres humanos de comprender los sentimientos y emociones de nuestros semejantes.
  • Comunicar sin juzgar y sin evaluar.
  • Aprender a sustituir los juicios y evaluaciones, por observaciones respetuosas. Con esta práctica desarrollaríamos una habilidad social que nos va a permitir expresar nuestros derechos, ideas, necesidades y sentimientos de forma conscientes, clara, honesta y sin tener que herir a los demás
  • Entender que como mujeres podemos apropiarnos del lenguaje, de cómo lo usamos y de cómo decimos lo que queremos comunicar. De esta manera seremos responsable para cambiar lo que queremos cambiar y no víctimas del contexto.
  • Escuchar de manera activa la sabiduría profunda de nuestras mayores, para entender por qué y para qué estamos transitando nuestra muy particular historia de vida. Entonces, hallaremos una respuesta asertiva de cómo mudar lo que ya no es sano, para así asumir nuestro autoliderazgo.

NAMASTE

Compartir esta entrada

Dejar un Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*
*