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el secreto de vivir esta en compartir...

 

5 consejos para disfrutar de las realaciones: 

 

1.- Para que estamos juntos?

Presta atención. La pregunta es “para qué” y no “por qué”. “Para qué” remite a la noción de sentido, de dirección, de acción. Las respuestas pueden ser “para formar una familia”, “para compartir lo bueno de la vida”, “para completarme como mujer o como hombre”, “para vivir la experiencia del amor”, “para no estar solo”...

Hay miles de respuestas y la mayoría de ellas permiten un nuevo “para qué” posible: “¿Para qué quieres tener hijos?, “¿Para qué quieres evitar la soledad?”. Mientras se trate aún de razones “transitivas”, es decir que nos lleven a un nuevo “para qué”, debemos volver a interrogarnos.

 

2.- Las autenticas razones:

¿Para qué interrogarnos? Para llegar a las razones últimas, válidas en sí mismas. 

Por ejemplo: “Para construir el sentido de mi vida”, “Para estar en paz espiritualmente”, “Para sentirme parte de un todo que me trasciende”...

Si una pareja se queda en las razones “transitivas” puede encontrar discordancias y asustarse por ello, o desencontrarse. Si pueden llegar a descubrir las razones últimas, con frecuencia verán que, aunque no sean similares, tienen un núcleo esencial común en el que es posible centrarse para desarrollar una forma de amor real y satisfactoria.

 

3.- Como quiero convivir?

Esta pregunta remite a lo práctico, a lo operativo, al funcionamiento en la vida de cada día. ¿Cómo propone cada uno resolver los temas del día a día, tanto en lo doméstico como en lo social, en lo económico, en lo geográfico? ¿Vivimos en una casa o en un apartamento? ¿En la ciudad o fuera

? ¿Ahorramos, invertimos o viajamos? ¿Trabaja uno o lo hacemos los dos?

Aquí puede haber desacuerdos y hay que hablar de ellos. Siempre queda la posibilidad de estar de acuerdo en que no estáis de acuerdo y pactar la continuación de la negociación. El “cómo” es la realización práctica del “para qué”.

 

4.- Que ofrezco de mi?

Aquí cada uno debe hacer un sincero examen interior para saber qué está dispuesto a

dar, a ceder, a cambiar, a incorporar, a aprender, para poder hacer realidad los pactos surgidos de los “para qué” y los “cómo”.

 

5.- Que necesito de ti?

¿Qué necesito pedirte en lo material, en lo emocional, en el trato, en cuanto a gestos, actitudes, palabras o tiempo, para estar en condiciones de aportar lo mío y crecer contigo?

Éste es un ejercicio que se puede hacer con cierta frecuencia y que nos permitirá tener un panorama actualizado de nosotros mismos y de nuestra pareja. Es necesario contar con tiempo, calma y, sobre todo, hablar por turnos sin interrumpir al otro.

 

-Sergio Sinay-

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